Esta mañana fue distinta. La clase estaba bastante vacía, pero los que fuimos al cole nos lo pasamos muy bien. Tuvimos juegos, películas, merienda larga en el patio, partido de fútbol entre los primeros y los segundos y más juegos en clase. Sé que me despedí de todos la semana pasada y ésta también, pero quería compartir una reflexión con ustedes.
Desearía que mis niños y niñas de 1º C sigan trabajando mucho siempre, que no les falten la ilusión ni las ganas de ir diariamente al cole para aprender algo nuevo con el maestro o la maestra que tengan. Que sonrían ante cada cosa divertida, que investiguen y se sorprendan ante las cosas nuevas, que compartan y sean buenos compañeros, que no pierdan la ingenuidad, ese don tan bonito del que los adultos carecemos y que a ellos los hace únicos y especiales. Me gustaría tener noticias de ellos, encontrarlos por la calle y que me saludasen con un ¡Seño! cargado de alegría. Me gustaría haberles dejado una huella bonita y haberles transmitido el amor que siento por mi profesión y la curiosidad de enterarse de aquello que no saben. Desearía espiar por un cerrojo y ver cómo brillan en un futuro y cómo se cumplen sus sueños.
También quiero despedirme de los padres y madres y decirles que agradezco el interés y el apoyo que han demostrado, así como el respeto que he sentido en todo momento. Y dejo un beso especial a mis compañeros y compañeras, que han trabajado conmigo y me han permitido aprender, como una alumna más, de ellos.
Les deseo un feliz verano a todos.
Un saludo,
Mariana








